miércoles, 12 de diciembre de 2012

La chica de las sudaderas.

Se levanto, era tarde, las dos del mediodía, no había ido a clase, no le importaba, nada tenia ya sentido...unas semanas habían pasado, eternas para ella, semanas en las que no sabia que pensar, semanas en las que todo le era extraño. Las duchas que antes tanto amaba ahora le recibían como a un extraño mas, deambulado por la vida.La gente que antes le sonreía ahora le miraba con pena, con tristeza...Sus conocidos, siempre creyendo en ella, empezaron a dejar de hacerlo...todo el mundo le daba la espalda, todo estaba en su contra.Salio a la calle, arrastrando con ella una de sus sudaderas favoritas, una de esas que antes le hacían tan guapa, ahora solo se amoldaba a su cuerpo..Izquierda, derecha, izquierda, derecha...todo mecanizado, todo sin pensarlo, su cabeza estaba en otra parte, con aquel estúpido chico que con dos simples palabras había trastocado todo su mundo, dos simples palabras que se graban a fuego en su mente, que le acosaban, que no podían desaparecer.
Pasó delante de su tienda favorita, donde hacían aquel pan que tanto le gustaba; le encantaba el pan y el echo de saber que alguien se había esforzado para hornearlo. Ando durante unos diez minutos, parándose en cada escaparate en el que veía una sudadera, tenia mil y siempre tenia la sensación de necesitar más..a medida que se acercaba a su casa, el corazón se le aceleraba, los malos días quedan lejos ya, la vida le volvía a sonreír y la sudadera le volvía a hacer guapa,al abrir la puerta, aquel chico de pelo castaño con un trozo de pan en la boca y una sudadera de color verde, como el de los bosques solo recibió un abrazo y un "Yo también te quiero".




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3 comentarios:

  1. Jo, Raúl. ¿Pero por qué haces estas cosas? Me encanta. Es perfecto. La verdad es que no me esperaba el final, pero lo ha mejorado. Sigue así :3

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  2. Esa chica de las sudaderas, ¿eh?
    Hay una chica de las sudaderas dentro de todas las chicas, pero agh, que no. no me voy a extender mucho porque no quiero destacar. Tu texto, tus palabras, TÚ tenéis que destacar.
    Escribis muy bien, y por eso me encanta saber lo que piensas de lo que escribo.
    Raúl, cielo...SIGUE ESCRIBIENDO.

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  3. Oh, yo tampoco me esperaba el final.
    Pensaba que iba a ser en todo momento un texto triste y melancólico.
    Me gusta tu blog y tus textos porque ¡Siempre consigues sorprenderme!

    Mir.

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Una espina menos.