lunes, 22 de junio de 2015

Marfil.


        Y aquel olor a mojado volvía a enredarse entre mis dedos, aquella fugaz humedad volvía a colarse en mi boca y aquel suave tacto olía a marfil. Como aquel libro olvidado en el último estante, como aquella sonrisa bajo la estrella del verano. Y aquel olor a mojado que me erizaba la piel,  aquella fugaz humedad que me llenaba los ojos y aquel suave tacto se hizo parte de mi.




domingo, 3 de noviembre de 2013

Felicidades.

Dos, cuatro, seis, ocho...el tiempo pasaba sin que ella se inmutara. Graciosa, sencilla, de pelo oscuro, tumbada en la cama eso te lo aseguro. Diez, doce, catorce... amable, graciosa y frágil, como el resto quizás, ¿que más da? Ella era única, de verdad. 
Dieron las doce y era mayor, tal vez no por dentro....cambió su exterior. Dulce y alegre, como los cerezos en flor. Siempre presente, quizás en tu mente. Un año mayor, seguía siendo un amor. Atenta, dedicada, un poco alocada, ¿que iba a hacer ella? Estuvo enamorada. 
Ojos claros, mente sana...vivía extrañada ¿que más da? aún así amada. Cumplía otro año, seguía igual de guapa. Con esto se despide, la pequeña enrevesada.




domingo, 7 de julio de 2013

De arriba abajo.

Eres increíble.

Y aunque no lo creas,

Todos te quieren.

Eres fuerte.

Y aunque no quieras aceptarlo,

Tienes gente que mataría por ti.

Eres dulce.

Morirán por ti porque

Eres única.

Con tan solo dos palabras se que, 

Llegarás lejos.

''Lee de arriba abajo, de abajo arriba, de arriba abajo, de abajo arriba...''




jueves, 13 de junio de 2013

3.


Capítulo 3



Cerré la puerta de un portazo, era hora de cenar y no había nadie en casa, tan solo la suave brisa de la noche me hacía compañía. Me senté en la cocina, esta vez solo, no quería comer, no quería estar allí, ¿de verdad nos merecíamos todo eso?¿de verdad estábamos librando la guerra que nos tocaba?¿o tan solo era la continuación de un conflicto sin sentido?..dos tragos de aquel ron barato destilado en las montañas y a dormir, por la mañana no tenia que trabajar, quizás fuera al bosque.

Aquellas estúpidas botas seguían quedándome grandes, por muchos años que pasaran mi padre seguiría superándome en algo, cogí un par de calcetines y los ajuste en la punta de la bota, así al menos no me bailaban tanto...
La única entrada al bosque estaba detrás de la fabrica, por lo que, me quedaba un buen trayecto. Decidí desviarme por casa de Grace, a ella siempre le hace ilusión ir al bosque.Dos ligeros golpes a aquella vieja puerta de color ocre y la señora Soouliban me abrió con la sonrisa que siempre llevaba puesta.

-Ethan cielo, no sabia que habías quedado con Grace
-No...yo¿puede decirle que baje por favor?
-Grace cielo!..
-...(odio que grite)
   .
   .
   .

-¿Ethan?
-Creo que aún uso ese nombre
-¿A que has venido?
-A verte, ¿no puedo?¿no somos amigos?
-Cuando eres así de simpático no me gusta que seamos amigos
-Vente
-¿Donde pretendes llevarme, a la cafetería?¿ para perderte en tus pensamientos? No, gracias
-Al bosque
-..Tardo dos minutos




Grace se paso todo el camino con una sonrisa de oreja a oreja, parece que Jeremy al fin y al cabo no le hace tan feliz como parece. Pasamos por debajo de la verja de la fabrica y saltamos el muro de no más de tres metros para adentrarnos en un bosque espeso, de esos que no te dejan ver mas allá de la punta de tu nariz. Tras andar unos diez minutos llegamos a aquel claro, donde todavía quedaban restos de nuestra anterior hoguera, signo de que nadie más se atrevía a entrar en el bosque, las señales de peligro sirven para algo.
Grace saco dos bollos de canela, de esos que tanto me gustan, que te dejan el sabor en la boca durante tantos días, esos que son tan caros. Saqué de mi mochila un par de vasos y aquella leche que llevaba semanas en la nevera, no debía tener muy buen sabor, pero un poco de mantequilla de cacahuete hace que todo sepa mejor.

-¿Que tal en la fabrica Ethan?
-No te he traído aquí para hablar del trabajo, es mi dia libre
-Perdón, parece que últimamente no hago nada bien
-¿Problemas en el paraíso?
-El paraíso no es lo mismo sin ti...
-¿Que?
-¿Porque nos hemos distanciado tanto Ethan?
-Grace..
-Quiero sabe..
-No tengo muchas ganas de hablar estoo...
-Dímelo...
-No me presiones..
-Ethan!
-El mismo
-Eres idiota
-Pero te encanta
-No sabes de que manera
-Adoro oír eso


El silencio más incomodo desde que nos conocimos hizo aparición en escena, justo en el momento en el que el sol decidió que hora de dar relevo a la luna. Me centré concienzudamente en encender un fuego, en una hora no habrá sol y Grace ya empieza a tiritar como una niña indefensa.







-Ethan -susurró suavemente-
-Dime
-Ya hay bastante fuego, siéntate conmigo anda

Grace seguía teniendo aquella olor que tanto me relajaba, dulce, amarga, como el Otoño, ligera, suave, de esas que son fáciles de memorizar y que tanto necesitas.

-Ethan -dijo casi sin querer-
-Dime
-¿Te fugarías conmigo?







Puedes encontrar en Capítulo 1 pinchando aquí


Si ya lo has leído y te has perdido el Capitulo 2, pincha aquí

Sed benevolentes con el parón del blog, todo el mundo tiene algo que hacer, en mi caso, estudios.A partir de ahora tendré más tiempo libre para publicar. Gracias a los que siguen ahí, a los que apoyan sin pedir nada a cambio y a los que nunca se han ido.




sábado, 23 de marzo de 2013

Sociedad.

Se despierta como cada mañana, cansada de no dormir nada.Se arrastra hasta la cocina con sus pies tocando el frió y lejano suelo, deberán ser las siete y ella ya esta de pie. Una sudadera como pijama y el móvil en su mano. Tan solo dos sorbos de café y ya no puede mas, se arrastra de nuevo hasta el cuarto y empieza a arreglarse  se pone su mejor ropa, es un día normal, pero le apetece salir guapa a la calle, se pinta, no mucho, lo justo, ella no es de esas chicas que se maquillan excesivamente. Manga larga, por supuesto, sale a la calle radiante, con ganas de empezar un nuevo día.
Sala a la calle y solo encuentra criticas

¿ Sonríe? Es falsa
¿No sonríe? Es una amargada
¿Va con algún chico? Fresca
¿Va sola? Estrecha
¿Manga larga? Se corta
¿Manga corta? Le gusta enseñar.

La sonrisa desaparece, da lugar a las lagrimas, otro día mas pasa, sin que ella pueda hacer nada por esta sociedad sin medida ni causa.



martes, 12 de febrero de 2013

La sabana fría, la habitación a oscuras, se levanto a por agua y a tientas llego a la cocina.de vuelta en su cama,el teléfono era lo único que alumbraba la habitación  debían ser las dos de la mañana y la tele ya estaba apagada, el piloto rojo jugaba con las sabanas dando formas exageradas.
'¿Que tal el día?' preguntó desde la cama, 'Ha sido un día más, sinceramente, no se que contarte'. Cogió los cascos, que tantas noches le habían acompañado fieles a su reclamo, se puso la música bien baja, la banda sonora de su vida.


'Hacia tiempo que no hablábamos'

'Hace tan solo unas horas, idiota'

'Se me han echo eternas'


La conversación sigue, cada uno desde su cama, mirando fijamente únicamente sus pantallas.La distancia los separa , la esperanza los confunde, simplemente son unos incomprendidos a los que el amor une




martes, 8 de enero de 2013

Café y tostadas.

Se levanto lo más despacio que pudo, sin hacer apenas ruido.A esas horas de la mañana cada paso que daba por aquel estrecho pasillo sonaba como un rayo en medio de una agitada noche de tormenta. Cogió el pomo de la puerta de la cocina con firmeza y lo giro lentamente, intentando hacer el menor ruido posible, eran las seis aún.

Se sirvió una taza de café , que por cierto, estaba bastante frió y puso una cafetera de aquel café colombiano que tanto le gustaba; tras tomarse otra taza, esta vez caliente, abrió una pequeña lacena y la ojeo de arriba abajo en busca de un poco de pan de molde.Rebusco un poco entre los armarios y encontró por fin aquella vieja tostadora que se había traído de casa de sus padres.
Puso dos tostadas en las pequeñas aberturas de la parte superior de la tostadora y empujo un resorte en el lateral, que descendió hasta hacer sonar un click metálico que resonó por toda la casa, perdiéndose en el infinito.


La cocina olía a tostadas, a café y a mermelada de melocotón. Con una suave pasada, la mantequilla paso del bote a la tostada, una y otra vez hasta que las dos tostadas se vistieron de un color crema, adornadas por un poco de mermelada, de un naranja vivo que incitaba a comer.
Sirvió dos tazas de aquel café aún caliente, que descendía en cascada de la cafetera a las tazas de porcelana, junto a ellas, en una bandeja pequeña, las dos tostadas en un plato, un par de servilletas y un vaso de zumo de naranja.
Deshizo el camino que había echo hace unos minutos con el mismo sigilo, hasta llegar de nuevo a la habitación en ella, un bulto daba vueltas entre las sabanas.Solo hizo falta rozar su hombro para que una mujer se girara, mirara la bandeja y dijera:




"Eres jodidamente adorable"